¿Soberbia? ¿Reacción entendible luego de días de alta tensión? ¿Posicionamiento político? ¿O la simple y llana "boca sucia" que denostaban nuestras abuelas?
Mucha tinta se imprimió y mucha saliva se escupió con rabia para hacer referencia a la reiterativa solicitud de Diego Maradona en la conferencia de prensa postpartido luego del partido de la Selección contra su par uruguayo. Pero casi el 100 por 100 se dedicó a criticar solamente la lesión a las buenas formas y al correcto uso de la lengua que significó el ya hartante "chupenlá, siganlá chupando". Nadie dijo que se trató de un nuevo ataque -ya es una moda- al periodismo y a los periodistas (sí lo hizo el amigo José Sbrocco en su blog, pero yo aquí hago referencia a los grandes medios); tampoco que sí existe un sector del periodismo que, sea por intereses económicos, corporativos, políticos o personales, hizo una campaña clara en contra de Maradona, que fue más allá de las críticas sobre lo mal que juega el equipo -algo, a esta altura, secundario-.
Pero si hay algo que me llamó la atención es la nueva teoría, para mí un poco traída de los pelos aunque no la descarto del todo: la que vincula la dureza de las críticas de dos grupos multimedios en particular (el Grupo Clarín y el Grupo Uno, éste último de De Narváez, que posee, entre otros, al canal América) al posicionamiento del técnico del seleccionado a favor de dos acciones gubernamentales que los perjudican claramente: la Ley de Radiodifusión y el traspaso de los derechos de transmisión del fútbol de Primera División a la Televisión Pública.
¿Con qué nos quedamos? ¿Tan poco puede Maradona soportar críticas que reacciona con esa violencia? ¿Metió en la misma bolsa críticas meramente futbolísticas -y sin intereses que vayan por otro lado- junto con las arteras? ¿No le gusta que, por una vez, los periodistas dejen de adularlo y considerarlo Dios -paradójicamente, esto significaría que esos vergonzosos personajes dejaron de hacerle lo que el insistentemente exigió durante la conferencia de prensa-? ¿Hay política detrás de ese pedido?
¿O, simplemente, reaccionó en público como reaccionaría cualquiera de nosotros en un momento de calentura?


